martes, 5 de abril de 2011

Mujeres pioneras. Mujeres del diseño (II)

A raíz de la lectura del artículo de Rosalía Torrent Esclapés "Sobre Diseño y Género. Mujeres Pioneras" donde se señalan aquellas mujeres, que a partir de la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX, fueron referente para el desarrollo de la disciplina del diseño industrial, nos gustaría profundizar más en su trabajo.

En primer lugar y dentro del movimiento de Artes y Oficios, May Moris (1862-1938) fue una mujer, que lejos de vivir a la sombra de las creaciones de su padre Willian Morris, desarrolló todas las facetas del proceso creativo dentro del diseño textil. Su predilección por esta especialidad viene dada por su padre que a los siete años le enseñó a bordar y pronto se familiarizó con la creación, a los 23 años se convirtió en la encargada de proyectos de bordado de la empresa familiar. A ella se le atribuye un recuperado estilo de bordado denominado "a aguja alzada".


En este movimiento de Arts & Crafts, tuvieron gran presencia las mujeres dentro del sector cerámico. Maria Longworth Nichols, desde Estados Unidos, fue una mujer de grandes inquietudes dentro de este sector y creó la Rookwood Pottery. La cerámica que emergía de esta factoría estaba muy influenciada por la poética japonesa.

Experimentó con los esmaltes y con los procesos a altas temperaturas y otro estilo popular que surgió a través del trabajo de la fábrica de Rookwood fue el iris, un esmalte con alto brillo blanco sobre rosas, azules y amarillos y por lo general utilizado para los adornos florales.

Fiel a su tiempo, Maria experimenta el influjo de las artes y oficios y más tarde del modernismo que se alieaban bien con el gusto sobrio y exquisito de los japoneses.



Por otro lado, dentro de los cuatro de Glasgow, estaban las hermanas Margaret y Frances Mc Donald, aunque el más conocido dentro de estos cuatro fuera Rennie Mackintosh, fue su mujer Margaret coautora de muchos de sus proyectos.

Ambas hermanas llegaron a abrir un taller de producción donde se mezclaba el aire simbolista con el japonismo recién importado.



Como dicen en "la mujer construye", es importante valorar el trabajo de Margaret y Frances, dentro del contexto conservador de Inglaterra a finales del s.XIX, en el que Ruskin, uno de los pensadores y críticos de arte más reconocido del momento, escribe: "La educación no debe ir encaminada al desarrollo de la mujer, sino a la renuncia de a sí misma. Mientras que el hombre debe esforzarse por profundizar en sus conocimientos en todos los campos del conocimiento, la mujer ha de limitarse a adquirir unas nociones generales de literatura, arte, música o naturaleza [...] El hombre es sobre todo un creador, un defensor. Su intelecto le predestina para la especulación y la invención; su energía, para la aventura, la guerra y la conquista. Las tendencias de la mujer se desarrollan, en cambio en el mantenimiento del orden, no en la batalla; su lugar está en la casa, donde ella es la reina."

Una excepción a esta invisibilidad de las mujeres ha sido Eileen Gray (1818-1976) cuyos diseños han entrado en nuestro imaginario cotidiano de diseño. Esta diseñadora que desarrolló su trabajo en Francia nos ofrece piezas prácticamente bauhausianas de acero y vidrio.


Coetánea a Gray fue la importante Charlotte Perriand, que trabajó junto a Le Corbusier durante diez años. Educada en el Art Déco, diseñó conjuntamente con el arquitecto los célebres muebles de acero tubular.



En 1929 lanza su famosa ‘Chaisse longue basculante’, el ‘Fauteuil grand confort’ y el ‘Fauteuil dossier basculant’, que la colocarán en un sitio privilegiado en el mundo del diseño industrial.
El interés de la artista por emplear nuevos materiales en sus trabajos, más su estancia de 1940 a 1946 en Extremo Oriente, la llevarán a reinterpretar el modo de habitar el espacio creando muebles de madera en los cuales lo tradicional se combina con lo moderno.

Es así que diseña mesas, estanterías, sillas, sillones y sofás, a precios accesibles, lo cual le proporciona una merecida reputación internacional, ya que incluso hoy varios de sus modelos siguen produciéndose gracias a la famosa empresa italiana Cassina.

Otra mujer importante, también ligada a otro gran arquitecto fue Aino Marso (1894-1949), conocida como Aino Aalto al tomar el apellido de su marido Alvar Aalto. Experimentó con su marido formas de doblar madera, jugando con las formas onduladas tan clásicas del organicismo nórdico.


Y junto a Mies van der Rohe aparece ligado el nombre de Lilly Reich, cuyo trabajo se liga con la creación del mobiliario del arquitecto, incluida la famosa silla Barcelona.


(continuaremos...)

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